Probióticos de Precisión y Colon Irritable: El Legado de la Cepa 35624® según el Dr. Eamonn Quigley

En una reciente y reveladora publicación del Diario El País de Montevideo, la periodista María de los Ángeles Orfila recogió el testimonio de uno de los máximos referentes mundiales en gastroenterología: el Dr. Eamonn M. M. Quigley. Su visita a Uruguay no fue casual; llegó para desglosar la trayectoria de un avance científico que está transformando la vida de millones: el desarrollo de la cepa 35624™, el alma de Alflorex®.

Este artículo se sumerge en los detalles de esa entrevista y expande la información para quienes buscan entender por qué la ciencia básica es la única respuesta real frente al Síndrome de Intestino Irritable (SII).


El Giro Copernicano en el Tratamiento del SII

Durante décadas, el SII fue el «patito feo» de la medicina. Como bien señala la nota de El País, era una condición incomprendida, a menudo minimizada y atribuida erróneamente solo a factores emocionales o «nervios».

Sin embargo, el Dr. Quigley explica que el estudio de la microbiota intestinal —ese complejo ecosistema de microorganismos que habita en nuestro interior— ha cambiado las reglas del juego. Ya no hablamos solo de síntomas; hablamos de una alteración funcional donde el equilibrio bacteriano es el protagonista.

¿Qué hace que un probiótico sea real?

No todo lo que encontramos en la góndola del supermercado puede llamarse probiótico bajo un estricto criterio científico. Según lo publicado en la edición de marzo de 2026 de El País, un probiótico legítimo debe cumplir tres pilares:

  1. Microorganismos vivos: Deben sobrevivir hasta llegar al intestino.
  2. Dosis adecuadas: La cantidad justa para generar un cambio.
  3. Evidencia clínica: Estudios que demuestren que realmente funciona para una patología específica.

La Historia Detrás de la Cepa 35624™: Del Laboratorio a la Clínica

El Dr. Quigley relató en Montevideo un proceso que parece de película. El descubrimiento no nació en una fábrica, sino en el APC Microbiome Institute de Irlanda.

El hallazgo en una persona sana

Lo más fascinante de la historia compartida por el experto es el origen. Los científicos decidieron estudiar la microbiota de una persona completamente sana, sin rastro de trastornos digestivos. Al analizar este «ecosistema ideal», aislaron diversas bacterias y las sometieron a pruebas extremas:

  • ¿Podían adherirse a la mucosa para protegerla?
  • ¿Tenían propiedades antiinflamatorias reales?
  • ¿Sobrevivían al ácido gástrico y la bilis?

Aunque inicialmente los investigadores apostaban por los lactobacilos, fue una bifidobacteria específica la que superó todas las expectativas. Esa bacteria es hoy conocida mundialmente como la cepa 35624™.


Evidencia que Respalda el Bienestar: 60% de Mejora

Uno de los datos más contundentes citados en la entrevista de El País de Montevideo es la tasa de éxito. Los estudios clínicos realizados en atención primaria —los más cercanos a la realidad del paciente común— muestran que alrededor del 60% de los pacientes con SII muestran una mejoría notable al utilizar este probiótico específico.

Los síntomas que Alflorex® ayuda a combatir:

  1. Dolor abdominal: Actúa reduciendo la hipersensibilidad de las paredes intestinales.
  2. Hinchazón y gases: Al equilibrar la microbiota, se reduce la fermentación excesiva que causa la distensión.
  3. Alteraciones del tránsito: Ayuda a normalizar la frecuencia, ya sea en casos de diarrea o estreñimiento.
  4. Urgencia evacuatoria: Brinda la seguridad necesaria para retomar las actividades diarias sin miedo.

El Eje Cerebro-Intestino: Más que una Metáfora

El Dr. Quigley, en su charla en Montevideo, enfatizó la conexión bidireccional entre nuestra mente y nuestro sistema digestivo. El SII no es «psicológico», pero el malestar intestinal envía señales de estrés al cerebro, creando un círculo vicioso.

Al introducir una cepa de precisión como la 35624™, lo que hacemos es «calmar» las señales que salen del intestino. Al mejorar la barrera intestinal y reducir la inflamación de bajo grado, el cerebro recibe señales de estabilidad, lo que impacta directamente en el estado de ánimo y la reducción de la ansiedad asociada al trastorno.


Guía para el Consumidor: ¿Cómo leer la etiqueta?

Siguiendo las recomendaciones vertidas en la nota original, es vital que el paciente sea un consumidor informado. Al elegir un probiótico para el SII, la etiqueta debe ser clara:

  • Nombre completo: Debe especificar el género (Bifidobacterium), la especie (longum) y, lo más importante, el apellido o código de la cepa (35624™).
  • Estabilidad: Es fundamental saber si el producto requiere refrigeración. Alflorex®, gracias a su envase con tecnología desecante, garantiza que las bacterias lleguen vivas al consumidor sin necesidad de frío.
  • Tiempo de uso: La microbiota no cambia en un día. La recomendación es un tratamiento sostenido de al menos 4 semanas.

Reflexión Final: El Futuro de la Gastroenterología en Uruguay

La visita del Dr. Quigley y la cobertura de El País subrayan un momento histórico: la transición hacia la medicina personalizada. Ya no tratamos «el colon irritable» de forma genérica, sino que buscamos la cepa exacta que cada paciente necesita para recuperar su calidad de vida.

Como concluye la fuente original, el camino desde la ciencia básica en Irlanda hasta la práctica clínica en los consultorios de todo el mundo es la prueba de que, cuando la investigación es rigurosa, los pacientes recuperan su libertad.


Fuente: https://www.elpais.com.uy/bienestar/vida-sana/como-cambio-la-comprension-del-intestino-irritable-que-rol-cumplen-los-probioticos-y-hacia-donde-va-la-investigacion

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